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Beatriz Rivera Fisioterapia
Tratamiento

Drenaje linfático postoperatorio en Madrid

Después de una cirugía plástica, el drenaje linfático ayuda a que baje la inflamación y a que los tejidos se recuperen bien. Lo adapto a tu cirugía y a cada fase, siguiendo las pautas de tu cirujano plástico, en clínica o en tu casa.

Beatriz González Rivera en una sesión de recuperación tras una cirugía plástica

El drenaje linfático postoperatorio es lo primero que trabajo después de una cirugía plástica. Tras la intervención, la zona operada acumula líquido, inflamación y hematomas, y el sistema linfático necesita ayuda para evacuarlos. Un drenaje bien hecho alivia la tirantez, ayuda a que baje el edema y prepara el tejido para el resto de la recuperación.

Trabajo con cirujanos plásticos y sigo siempre sus pautas: cuándo empezar, la faja y los cuidados los marca tu cirujano, y yo adapto el drenaje a lo que te han hecho y a la fase en la que estás.

No es un masaje postoperatorio

Mucha gente lo busca como masaje postoperatorio, masaje posoperatorio o masaje linfático, y es normal: es la palabra que se usa. Pero sobre un tejido recién operado no se hace ningún masaje. El drenaje linfático manual es una técnica suave, con una presión mínima y una dirección concreta, que sigue el recorrido de la linfa hacia los ganglios.

Hecho con demasiada fuerza o en mal momento, puede aumentar la inflamación o favorecer irregularidades. Por eso, en el postoperatorio de cirugía plástica conviene que lo haga una fisioterapeuta sanitaria formada en este tipo de recuperación.

Qué dice la evidencia

Una revisión sistemática publicada en 2026 sobre el drenaje linfático manual después de cirugía estética concluye que reduce la inflamación de forma moderada tras la liposucción y la abdominoplastia, y que los resultados son mejores cuando se empieza pronto, entre los días 2 y 5, con un total de 6 a 12 sesiones. Sus efectos sobre el dolor y la fibrosis son menos constantes: por eso el drenaje es una parte del tratamiento, no todo.

Drenaje linfático según tu cirugía

  • Liposucción y lipoescultura, también con Vaser, BodyTite o Renuvion: drenaje de toda la zona tratada, combinado con terapia manual cuando el tejido empieza a endurecerse. Te lo cuento en drenaje linfático después de una liposucción y en fibrosis después de una liposucción.
  • Abdominoplastia: el drenaje se adapta a la tensión de la cicatriz y a la postura de las primeras semanas, sin tirar de la herida. Si aparece un seroma, lo valora tu cirujano.
  • Aumento, reducción y elevación de pecho: drenaje de la zona y cuidado de la cicatriz. Los desplazamientos o «masajes» de la prótesis los pauta tu cirujano según la técnica y el implante; el drenaje linfático es otra cosa y no los sustituye. Más en fisioterapia tras cirugía de pecho y en la recuperación de un aumento de pecho.
  • Blefaroplastia, rinoplastia y lifting facial, también deep plane: en la cara el drenaje es todavía más suave y lento, lejos de las incisiones y con el permiso de tu cirujano para tocar la zona. Más en drenaje linfático después de una blefaroplastia.
  • Papada, con liposucción o con BodyTite: drenaje del cuello hacia sus ganglios, respetando la prenda de compresión que te haya pautado tu cirujano.

Cómo es el tratamiento

Empiezo por una valoración: qué cirugía te han hecho, cuándo, qué te ha pautado tu cirujano y cómo está la zona. Con eso decido la presión, el recorrido y el orden de cada sesión.

Según la fase, el drenaje se combina con terapia manual, vendaje o kinesiotaping, y más adelante con ejercicio terapéutico. En la fase de remodelación, cuando la piel ya lo permite, el tratamiento pasa a ser moldeador e indoloro, con drenaje brasileño y ejercicio. Y en algunos casos lo he aplicado de forma puntual durante la propia cirugía: es la fisioterapia intraquirúrgica.

En clínica o a domicilio en Madrid

Los primeros días suele costar moverse, así que hago el drenaje linfático postoperatorio a domicilio en Madrid. Cuando ya te desplazas con comodidad, puedes seguir en clínica.

Lo ideal es reservar las primeras sesiones antes de operarte, para no encontrarte la agenda llena justo cuando más las necesitas. Escríbeme con tu cirugía y tu fecha y lo organizamos.

Lo que más me preguntan

¿Cuándo empezar el drenaje linfático después de la cirugía?

El momento lo marca tu cirujano plástico. Los estudios apoyan empezar pronto: una revisión sistemática de 2026 vio mejores resultados cuando el drenaje empieza entre los días 2 y 5 tras la liposucción o la abdominoplastia. En algunos casos lo he aplicado de forma puntual en el propio quirófano.

¿Cuántas sesiones de drenaje linfático postoperatorio necesito?

Depende de la cirugía, de la zona y de cómo evolucione tu tejido. Como orientación, los estudios hablan de 6 a 12 sesiones en las primeras semanas. En la valoración te propongo un calendario y lo vamos ajustando según respondes.

¿Es lo mismo que un masaje postoperatorio?

No. Mucha gente lo busca como «masaje postoperatorio» o «masaje linfático», pero sobre un tejido recién operado no se hace ningún masaje. El drenaje linfático manual es una técnica suave, con una presión mínima y una dirección concreta, adaptada a la zona y al momento de la recuperación.

¿Puedes hacerme el drenaje en casa?

Sí. Los primeros días cuesta desplazarse, así que hago el drenaje linfático postoperatorio a domicilio en Madrid. Cuando ya te mueves con comodidad, puedes seguir en clínica.

¿El drenaje linfático quita la fibrosis?

Solo, no. Con las técnicas actuales de lipoescultura, como Vaser, BodyTite o Renuvion, la fibrosis forma parte de la cicatrización y no se puede evitar del todo. Se controla con fisioterapia especializada en cirugía plástica: terapia manual, aparatología cuando corresponde y ejercicio terapéutico. El drenaje es una parte de ese trabajo.

¿Te vas a operar o acabas de hacerlo?

Cuéntame tu caso y diseñamos juntas un plan de fisioterapia coordinado con tu cirujano, desde la preparación hasta el resultado final.